Mi marido me lo lleva pidiendo mucho tiempo, así que me puse a buscar una receta, lo más verídica posible, porque cuando busco una receta original de un país o algo muy específico, como en este caso, “bicheo” por internet hasta encontrar la auténtica. Me gusta hacer las recetas auténticas, no parecidas y que no tienen nada que ver excepto el nombre.

Os dejo una imagen con los ingredientes originales o supuestamente originales que lleva el marinado del pollo.

INGREDIENTES:

  • Un pollo entero cortado
  • 2 vasos de harina común
  • 2/3 de cucharada de sal
  • 1/2 cucharada de tomillo
  • 1/2 cucharada de albahaca
  • 1/3 de cucharada de orégano
  • 1 cucharada de sal de apio (apio en polvo) (si no se tiene puede ser cebolla en polvo)
  • 1 cucharada de pimienta negra
  • 1 cucharada de mostaza en polvo (si no se tiene se puede sustituir por curry)
  • 4 cucharadas de pimentón
  • 2 cucharadas de sal de ajo (ajo en polvo)
  • 1 cucharada de jengibre en polvo
  • 3 cucharadas de pimienta blanca

PREPARACIÓN:

En un bol o ensaladera, mezclamos todos las especias junto con la harina.

Una vez esté todo mezclado, separamos un vaso de esa mezcla y lo reservamos.

Con agua fría, y muy poco a poco, vamos haciendo una papilla densa con la mezcla del bol.

Metemos el pollo y con las manos lo embadurnamos bien y lo dejamos ahí, tapado, en la nevera unas horas, para que coja bien el marinado.

…….llegado el momento de freírlo, cogemos nuestro vaso de harina con la mezcla que habíamos reservado, y lo ponemos en un plato o bol. Sacamos el pollo del marinado y vamos mezclando con la harina pieza a pieza. Cuanto menos escurramos la harina y el marinado, más costra hará como el original.

En un cazo con aceite bien caliente, vamos poniendo las piezas de pollo.

Freímos al máximo y cuando la costra esté ya doradita, bajamos la temperatura y lo vamos friendo poco a poco, para que se vaya haciendo por dentro. Unos 12 minutos o según sea la pieza del pollo de gorda.

Luego subimos a tope la temperatura para terminar de dorar.

Servimos con una patatas gajo, que las hemos hecho con una patata sin quitar la piel, previamente bien lavada, claro está.

La mostaza en polvo se encuentran en grandes superficies, donde tengan comida internacional, en el stand inglés o americano. También la venden en tiendas especializadas de especias.

HALA A DISFRUTAR!!!

Hace mucho tiempo que tenía ganas de preparar esta tarta que fué con la que yo empecé a meterme en el mundo de la cocina.

La voy a preparar como yo lo hacía y como lo hacían nuestras madres/abuelas. Es muy muy sencilla.

En esta ocasión cuento con la estimable ayuda de la Chef Mateos, que es una repostera de categoría. Le he pedido que porfavor me echara una mano para la elaboración de esta tarta.

Espero que os guste y disfrutéis haciéndola tanto como yo.

INGREDIENTES:

  • Galletas
  • 3 sobres de preparado para Natillas
  • 900 ml de leche para las natillas
  • 6 cucharadas de azúcar
  • Chocolate de cobertura
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de leche para la cobertura
  • Leche para mojarlas

PREPARACIÓN:

Lo primero que hacemos es la crema con las natillas para que se vaya enfriando.

Para hacer la crema pastelera con las natillas he añadido menos leche de la que me indicaba el fabricante. En mi caso el fabricante me indicaba 500 ml de leche por cada sobre y yo he puesto 300 ml por cada sobre. Como he hecho los tres sobres que venían, pues he gastado 900 ml de leche.

Para hacerla seguimos las instrucciones de fabricante, pero como os acabo de decir, con menos leche para que espese mucho más.

Lo reservamos y tapamos “a piel” con un film, para que no coja costra. Lo dejamos enfriar.

En una plato sopero ponemos un poco de leche para ir mojando las galletas. No demasiado para que no se rompan.

Vamos colocando en nuestro molde o bandeja una capa de galletas. Seguidamente ponemos una capa generosa de la crema y la extendemos bien.

Otra capa de galletas…….. otra de crema, y así hasta que queramos o nos permita la altura del molde.

En un bol ponemos el chocolate, la mantequilla y el poquito de leche para hacer la cobertura. Lo derretimos en el microondas, unos 30 segundos, y terminamos de deshacer con el calor residual del chocolate.

Cubrimos la tarta con una capa generosa de chocolate. Decoramos como más nos guste…… o no.

ÑAM…….ÑAM. Riquísima. Y sobre todo lo que hemos disfrutado haciéndola. Nos os muestro más fotos por protección ya que es una menor.

HALA A DISFRUTAR!!!

Las patatas hasselback, son una receta sueca, que data del 1700. Se inventaron en el restaurante Hasselbak de Estocolmo.

Son perfectas como acompañamiento de cualquier plato y son muy fáciles de hacer.

Se hacen con la piel, por eso tienen que ser de piel fina, y bien bien lavadas con un cepillito. Yo tengo uno en la cocina solo para verduras.

La mayor dificultad está en cortarla, y digo dificultad porque hay que tener cuidado de no cortar hasta el fondo, pero realmente no son difíciles de cortar.

Se trata de cortar una patata, sin llegar hasta el final, y en láminas de medio centímetro, más o menos. Tampoco se trata de estar con una regla o un metro.

Cuando esté cortada se abre un poco, con mucha maña, y se les pone una lámina de mantequilla entre medias. Si no te gusta la mantequilla, pues le pones un chorrito de aceite de oliva. A mi me encanta la mantequilla, y sobre todo con las patatas.

Se sal pimentan y se meten en el horno a 200 º C. Cuando estén hechas, se sabe pinchándolas con un palito o cuchillo, se pone un poco el grill para que cojan un poco de color.

Se sirven con alguna hierba, yo les he puesto cebollino muy picadito.

Riquísimas. Hacedlas no son difíciles y quedan estupendas.

Esta receta es muy versátil, ya que si la dejas en la nevera que enfríe unas horas, se convierte en una mousse de piña riquísima, para servir en unos vasitos o en una copas, con unos trocitos de piña, por ejemplo.

Y si la metes en la heladera se convierte en un helado de piña muy bueno. Se puede hacer con heladera o sin heladera, queda igual de cremosa.

INGREDIENTES:

  • 1 piña
  • 500 ml de nata para montar
  • 1 bote pequeño de leche condensada

PREPARACIÓN:

Sacamos la carne de la piña y la trituramos.

Añadimos la leche condensada y mezclamos con una cuchara.

En un bol montamos la nata bien fría. No hace falta montarla del todo, con que esté bien firme es suficiente.

Mezclamos la nata con la mezcla anterior, con suavidad, y la metemos en la heladera, o directamente en el congelador en un tupper.

Hacedlo, es muy fácil, no se tarda nada y queda un helado estupendo.

HALA A DISFRUTAR!!!

 

Esta receta está sacada de un libro que me gusta mucho y que compré hace tiempo.

No se vosotros, pero a mi me encantan los libros, pero los de verdad. Eso de leer en una plataforma informática no me gusta. Me gusta, como todos los amantes de los libros, tocar las hojas y los libros. Me gusta sentirlo.

No se los libros que tengo, tendría que contarlos, pero puedo tener fácil unos 200 de cocina y unos 100 de literatura diversa. Que le vamos a hacer!!, cada cual tiene sus vicios.

Estaba buscando una receta para hacer madalenas y me topé con esta receta, que me pareció curiosa, y me puse a hacerla. Además, tenía quesitos en la nevera y unos sobres de cuajada que había comprado anteriormente, y no sabía como darles uso.

El resultado muy bueno. Es un flan muy suavecito de sabor, nada que ver con el sabor de las tartas de queso tradicionales, pero muy rico.

INGREDIENTES:

  • 1 l. de leche entera
  • 8 quesitos
  • 2 sobres  de cuajada
  • 85 gr. de azúcar
  • Caramelo líquido

PREPARACIÓN:

Separar 250 ml de la leche en una jarra o vaso y disolver los sobres de cuajada.

En un cazo poner el azúcar, los quesitos cortados en trocitos, y el resto de la leche. Calentar a fuego medio sin dejar de remover con una varilla.

Cuando rompa a hervir añadir las cuajadas disueltas, seguir removiendo con las varillas hasta que vuelva a romper a hervir. Retirar del fuego y dejar enfriar por completo.

Con una brocha pincelar el fondo y los bordes de las flaneras con el caramelo líquido.

Meterlas en la nevera o congelador para que se endurezca el caramelo.

Verter la crema en las flaneras y dejar en la nevera, como mínimo 3 horas.

Desmoldar y servir. Una forma de desmoldarlo fácil, es calentar con las manos las flaneras, para facilitar que salga.

Servir frío.

HALA A DISFRUTAR!!!

 

Se dice que de los errores se aprende y también se pueden sacar recetas nuevas, y que encima están buenas. Bueno, pues ese ha sido mi caso con esta receta.

He intentado hacer muchas veces las rosquillas, con diferentes recetas, y nada……. que no es lo mío. O duras como piedras o se deshacen, o se quedan crudas por dentro.

Pues eso me pasó ayer. La masa cruda. Les baja el fuego, nada….. tiré como unas 6 rosquillas y claro, que hacía con la masa, con el trabajo y el dinero invertido?, pues se me ocurrió meter la masa que me quedaba en el horno.

El resultado, ha sido espectacular!!!. Tanto es así que quiero compartirlo con vosotros.

Por dentro no quedan con la misma textura que las fritas, quedan como las rosquillas típicas de Madrid, que se consumen en San Isidro. Mis favoritas.

Estoy tan contenta….

Os cuento exactamente como las he hecho.

INGREDIENTES PARA LAS ROSQUILLAS:

  • 600 gr. de harina de todo uso
  • 150 gr. de azúcar
  • 2 huevos enteros + uno para pintar
  • 150 ml de aceite de oliva (o un vaso pequeño sin llenar del todo)
  • 100 ml de zumo de naranja
  • 40 ml de anís
  • Anisetes (al gusto)
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • 4 sobres de gaseosas para repostería (2 parejas)

PARA LA GLASA:

  • Azúcar glas
  • Agua
  • Esencia de anís

PREPARACIÓN:

Mezclamos los huevos con azúcar hasta formar una crema. Añadimos los líquidos (el aceite, el zumo y el anís). Mezclamos bien.

Donde pesemos la harina, añadimos las levaduras (los sobres de gaseosas y la levadura para repostería), lo mezclamos bien y lo añadimos a la mezcla anterior.

Mezclamos con las varillas todo muy bien.

Sacamos a una mesa impregnada de aceite, nos humedecemos las manos con aceite, añadimos los anisetes a la masa, seguimos amasando, hasta obtener una masa lisa.

La dejamos reposar una hora.

Amasamos un poco más. Cuando presionemos suavemente el dedo en la masa y veamos que vuelve a su sitio, estará lista.

Sobre una bandeja forrada de papel de horno, cogemos trozos de masa, hacemos bolas, las posamos en la bandeja, y con el dedo indice hacemos los agujeros. Movemos el dedo por dentro del agujero para abrirlo.

Pintamos con un huevo batido. Horneamos unos 10 minutos a 180 ºC.

Las sacamos, las dejamos enfriar y hacemos una glasa.

En un cuenco ponemos suficiente azúcar glas para glasear todas. Añadimos unas 4 gotitas de esencia de anís, y una pizquita de agua. Removemos bien. Tiene que quedar una textura densa, pero que nos permita glasear.

Con la misma cuchara que hemos revuelto la glasa, vamos esparciendo sobre las rosquillas.

HALA A DISFRUTAR!!!!!!

 

 

 

 

 

Yo no se a vosotros, pero a mi los churros me gustan con un buen chocolate. Y desde luego no podía faltar en la receta de hoy.

El chocolate lo trajeron nuestros conquistadores del continente americano a España, y de ahí se extendió a toda Europa.

En el siglo XVII ya se servía en las confiterías de Madrid. En España, el chocolate se hace con agua, en vez de con leche. Se conoce como chocolate a la española. Es un chocolate mucho más líquido y ligero. La costumbre de hacerlo con leche viene de suiza.

A mi personalmente, me gusta espesito, así que lo hago a la manera suiza.

Las cantidades que os indico son para dos personas.

INGREDIENTES PARA LOS CHURROS:

  • 1 taza de harina de fuerza
  • 1 taza de agua hirviendo
  • 1 cucharadita de sal
  • Aceite de oliva

INGREDIENTES PARA EL CHOCOLATE

  • 1/2 litro de leche
  • 3/4 de una tableta de chocolate negro para postres
  • 2 cucharaditas de maizena
  • Dos cucharadas de azúcar

PREPARACIÓN DE LOS CHURROS:

En una fuente ponemos la taza de harina y la sal. Hacemos un volcán y añadimos la taza de agua hirviendo.

Con una cuchara de madera, porque hay que hacer fuerza, mezclamos todo muy bien. Si vemos que la masa queda demasiado dura, añadimos una pizquita más de agua caliente.

La masa tiene que quedar ni muy blanda ni muy dura. Para que os hagáis una idea, como una pasta para croquetas.

Tapamos con un trapo y dejamos reposar en la encimera unos 15 minutos.

…….mientras tanto, vamos a preparar el chocolate.

En un cazo ponemos el azúcar, la maizena y el chocolate cortado en trocitos. Si no os gusta tan espeso poned solo una cucharadita de maizena.

Calentamos a fuego lento, sin dejar de remover, y cuando empiece a hervir lo apartamos del fuego.

Ponemos a calentar suficiente aceite en una sartén. Rellenamos la churrera con la masa y vamos friendo de a poquitos en la sartén a fuego no demasiado alto.

Vamos sacando a un plato con papel absorbente.

Si queremos, podemos espolvorear con azúcar. Yo los prefiero sin azúcar.

HALA A DISFRUTAR!!!

Si se os han quedado unas manzanas en la nevera, o como a mí, compré unas que eran malísimas, una forma de aprovecharlas fácil y rápidamente, es como yo hice la mía.

Compré una plancha de hojaldre buena, cuadrada, y para darle un toque de sabor a mantequilla preparé un ghee o como comúnmente se le llama, mantequilla clarificada.

El resultado, ha sido espectacular, y más fácil imposible.

INGREDIENTES:

  • Una plancha de hojaldre cuadrada
  • 1/2 pastilla de mantequilla
  • Azúcar moreno
  • Mermelada de albaricoque

PREPARACIÓN:

DEL GHEE:

Derretimos a fuego muy muy bajo, la mantequilla. Sin que burbujee en ningún momento.  En la inducción en el 2.

Cuando esté derretida, se aparta y se deja reposar unos 5 minutos.

Con una gasa colamos la parte líquida que ha quedado, sin llegar a caer la parte más solida que queda por debajo.

Y ya tenemos nuestro ghee. Lo que sobre lo guardamos en un tarro en la nevera y lo utilizamos para hacer salsas que lleven mantequilla o para dorar algo con mantequilla.

A diferencia de la mantequilla, el ghee no se quema y soporta mejor las altas temperaturas.

Cortamos el hojaldre o no….. según como se quiera servir. Yo lo he hecho en 4.

Lo pinchamos con un tenedor para que no suba y pintamos con el ghee.

Espolvoreamos con un poco de azúcar moreno. Pelamos y cortamos las manzanas en trozos. Primero por la mitad, y luego en gajos.

La ponemos encima del hojaldre, pintamos con ghee para que tome color y espolvoreamos con más azúcar moreno.

Cuando la saquemos del horno pintamos con un poco de la mermelada diluida con una cucharadita de agua para aligerarla.

Servimos con una bola de helado que nos guste.

 

La historia más antigua conocida traza su origen a un pirata del siglo XIX, el puertorriqueño Roberto Cofresí, quien hacía repartir entre la tripulación de su nave un curioso brebaje que contenía cocopiña y ron blanco.1​ De esta mezcla surgió la receta de lo que posteriormente sería la famosa Piña Colada.  Eso dice la wikipedia .

Por lo visto hay varias versiones sobre su origen. La cuestión es que está muy buena. A mi, particularmente, sin ron.

INGREDIENTES:

  • 1/2 taza de ron blanco
  • 3 tazas de piña cortada (unas 9 rodajas)
  • 3 tazas de crema de coco
  • 1/2 taza de leche condensada o al gusto (la receta original lleva azúcar al gusto. Yo prefiero añadir la leche condensada para dar cremosidad)

PREPARACIÓN:

Sacar la piña con un “sacapiñas”. Para luego usarlo como vaso. Si no, pues se pela y se trocea igualmente.

PIÑA COLADA

Añadir al vaso batidor, todo menos la leche condesada. Batir. Añadir poco a poco leche condensada hasta que encontremos nuestro punto de dulzor.

Servir bien frío.

Lo que os sobre lo guardáis en una botella en la nevera.

 

HALA A DISFRUTAR!!!

Me he atrevido a hacer esta salsa, con el permiso de nuestro querido cocinero, Alberto Chicote, y al que admiro mucho. Os pongo en el enlace de la receta en su canal de Youtube BRAVAS ALBERTO CHICOTE

En mi receta hay una pequeña variante, y es que en vez de poner chile, yo le pongo dos cayenas. Porque además de no tener chiles, es que tampoco me gusta el picante en exceso. Para mi mis proporciones son perfectas. Tiene el punto justo de pique, que es como me gustan a mi.

Después de esta pequeña aclaración, os enseño como se hace esta riquísima salsa brava.

Antes de hacerla hay que hacer una pasta con el pimentón e hidratar el pimiento choricero, que os voy a enseñar un truqui para agilizar el tiempo.

INGREDIENTES:

PARA LA PASTA DEL PIMENTÓN:

  •  1 cucharada sopera de pimentón picante
  • Agua
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva

PARA LA SALSA BRAVA:

  • Aceite de oliva virgen
  • 7 dientes de ajo grandes
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 cayenas grandes
  • 1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero
  • 1 cucharada sopera de la pasta de pimentón
  • 20 ml de vinagre de vino blanco
  • 1 bote pequeño de tomate natural triturado
  • 1 punta de jamón

PREPARACIÓN:

PREPARACIÓN DEL PIMIENTO CHORICERO:

Para agilizar la hidratación y poder extraer la carne, yo puse el mío en una taza con agua y lo metí al microondas durante 2 minutos y medio. Lo deje reposar una media hora. Pasado ese tiempo estaba perfectamente hidratado y se podía sacar la carne sin dificultad.

Para sacar la carne, se hace igual que cuando queremos sacar la semillas de una vaina de vainilla. Se raspa con cuidado con un cuchillo.

Sacamos la carne y la reservamos.

CARNE DE PIMIIENTO CHORICERO

PREPARACIÓN DE LA PASTA DE PIMENTÓN:

En un bol ponemos una cucharada sopera de pimentón y una chispita de agua, lo suficiente para hacer una pasta.

En una sartén ponemos una cucharada de aceite y sofreímos la pasta.

La reservamos.

PREPARACIÓN DE LA SALSA:

En una olla ponemos 3 milímetros (de altura) de aceite de oliva. Añadimos los ajos partidos en dos, la cebolla en trozos y las cayenas. Rehogar y dorar.

Añadimos la carne del pimiento choricero, una cucharada de la pasta del pimentón, el tomate, la punta de jamón y el vinagre.

Bajamos el fuego, tapamos y que se vaya haciendo a fuego lento. De vez en cuando removemos.

Yo lo probé a mitad de la cocción, para saber como estaba de pique y de sabor. Para mí estaba perfecto.

Cuando el tomate estaba ya hecho, saque la punta del jamón, y las dos cayenas.

Triturar todo.

Una vez triturado, a mi me salieron un bote y medio. Así que el lleno me lo reservo en la nevera para otras ocasiones. En casa la usamos mucho para acompañar muchas cosas, así que no dará tiempo a que se estropee.

HALA A DISFRUTAR!!!