No sé vosotros, pero a mi me encantan los moluscos y ahora estamos en temporada y a muy buen precio.

Las navajas, junto con los berberechos y las almejas, son mis moluscos favoritos. Los mejillones no tanto, aunque al vapor, con un poquito de limón, están exquisitos.

Tenía una tarrina de queso mascarpone, que me sobró el otro día un tiramisú.
Y como apetecía algo dulce, se me ha ocurrido aprovechar un poco de leche condensada que tenía,

Si hay algo que me gusta en este mundo son las tartas de manzanas, en cualquiera de sus versiones, y las de queso.

Esta tarta la he visto por muchos blogs. La receta es casi prácticamente la misma en todos ellos. Lo bueno es que se prepara con muy poquitos ingredientes y es tan fácil que cualquiera puede hacerlo aunque no haya hecho repostería en su vida o sepa cocinar. Por lo tanto, es apta para aquellos que se están empezando a introducir en el mundo de los “cocinillas”.

Mi marido me lo lleva pidiendo mucho tiempo, así que me puse a buscar una receta, lo más verídica posible, porque cuando busco una receta original de un país o algo muy específico, como en este caso, “bicheo” por internet hasta encontrar la auténtica. Me gusta hacer las recetas auténticas, no parecidas y que no tienen nada que ver excepto el nombre.

Hace mucho tiempo que tenía ganas de preparar esta tarta que fué con la que yo empecé a meterme en el mundo de la cocina.

La voy a preparar como yo lo hacía y como lo hacían nuestras madres/abuelas. Es muy muy sencilla.

En esta ocasión cuento con la estimable ayuda de la Chef Mateos, que es una repostera de categoría. Le he pedido que porfavor me echara una mano para la elaboración de esta tarta.