Esta receta viene muy bien para tenerla de fondo de nevera para acompañar unos filetes a la plancha o un pescado o con lo que queramos. Esta una de esas recetas fácil de preparar y que se puede tener en un tupper en la nevera para ir sacando, y que además te ahorra tiempo en la cocina.

Bueno, no se vosotros, pero yo ya he empezado la “operación buenorra”, que luego llega el buen tiempo, nos gusta vernos bien, y hay que perder todo lo que engordamos en el confinamiento y en las navidades. Yo por lo menos.

No se a vosotros, pero a mi me gustan muchos las alcachofas, están buenísimas de cualquier manera. Cuando es temporada las compro naturales y cuando no lo es, las compro en conserva, pero las de frasco. Las de la lata no son iguales y dejan un sabor muy raro.

Quien me conoce sabe que no soy muy chocolatera, me gustan algunas cositas. No soy una loca del chocolate. Entre estas pocas cositas, me gustan algunos tipos de bombones, como por ejemplo estos que he hecho, que no llevan praliné, ni trufa, ni ningún relleno.

La verdad es que no se por qué nunca se me ha ocurrido publicar algo tan nuestro y tan exquisito y a la vez tan humilde. Parece fácil, pero no lo es. Tiene su “aquel” saber hacerla. Yo no me considero ni mucho menos una experta en tortillas. He de confesar que no es “plato fuerte”, pero esta me salió espectacular. Ese título se lo dejo a mi hermana que las hace espectaculares de buenas.