Esta receta es de aprovechamiento, para no tirar el pan que se queda duro o también se puede hacer con bollos, madalenas, etc, que estén duros.

Es muy fácil de hacer y una merienda o desayuno muy completo. Se puede tomar solo, acompañado de helado o frutas, o con el sirope o salsa que más os guste. A mí, particularmente, me gusta solo.

INGREDIENTES:

  • 800 gr. de pan duro
  • 8 cucharadas soperas de azúcar + 4 para el caramelo
  • 4 huevos XL
  • 1 l de leche
  • Canela en polvo
  • Ralladura de limón o naranja

PREPARACIÓN:

En un bol grande, se rompe el pan en trozos lo más pequeño posible, se calienta la leche con la canela y el azúcar,  se añade a el pan y se deja que el pan empape toda la leche. A continuación añadimos la ralladura de limón o de naranja. Si queremos podemos también añadir pasas, fruta, lo que queramos.

Otro día hago una versión con fruta.

Otra forma de hacerlo, si no queremos ensuciar más cacharros, es ponerlo todo junto en el bol y meterlo en el microondas unos 3 minutos a máxima potencia.

En un cazo pequeño ponemos las cuatro cucharadas de azúcar, sin nada más, y la calentamos. Cuando esté derretido completamente, con muchísimo cuidado para no quemarnos, se vierte sobre el molde se expande un poco por dentro, y se deja enfriar completamente.

Cuando ya esté frío el caramelo, vertemos nuestro pan con leche, y lo ponemos en una bandeja de horno con agua para cocerlo al baño María en el horno.  Lo horneamos a 200º una hora y media aproximadamente, o hasta que esté hecho.

Si antes de que termine de hacerse vemos que se dora mucho por arriba, lo tapamos con papel de aluminio para que no se nos queme, y terminamos de hacerlo.

Espero que os guste 🙂

Quien no ha comido alguna vez unos picatostes con chocolate?.  Seguramente todo el mundo la sabe preparar o lo ha merendado en su infancia alguna vez.

Esta es especial porque es como mi padre nos lo preparaba para merendar o para desayunar muchos fines de semana.

Es una receta muy humilde, pero no por eso menos buena que otras menos humildes. A mi me trae muy buenos recuerdos…

INGREDIENTES:

  • Pan del día anterior
  • Leche
  • Aceite
  • Azúcar
  • Chocolate en polvo Valor

PREPARACIÓN:

Lo primero que hacemos es cortar una rebanadas de pan de unos dos centímetros de grosor, que sean gorditas. El pan si es candeal, osea, de miga compacta tipo colon o pan de picos, mejor que mejor.

En un plato hondo ponemos un poco de leche y empapamos el pan. Mientras tanto, vamos poniendo una sartén con aceite suficiente para freírlo. La diferencia es hacerlos así, con leche, y no al modo tradicional que es sin leche.

Freímos el pan y cuando esté doradito lo sacamos a un plato con papel de cocina para que escurra es exceso de aceite y espolvoreamos azúcar por encima.

En un cazo calentamos un poco de leche y añadimos una cucharada sopera de chocolate en polvo por taza. Removemos bien y servimos.

A mi, según como me vaya a tomar el chocolate, me gusta más o menos espeso. En esta ocasión para mojar los picatostes lo he hecho ligero, pero si os gusta más espeso, pues vais añadiendo más chocolate hasta hacerlo a vuestro gusto.

Probadlo y me contáis.

Dulce típico que nos hacían nuestras madres y abuelas con poquitos ingredientes, y que está muy bueno. Ahora se han puesto de moda los cupcakes, los pasteles y bizcochos extranjeros, los dulces extranjeros, y nosotros, aquí en España, tenemos una riqueza enorme en pastelería y dulcería, que nada tiene que envidiar a los postres que están tan de moda ahora.
Yo, seguramente, no voy a decir que no….., alguna vez os haga uno de estos dulces extranjeros, por que no?, pero lo que más vais a ver son dulces típicos de nuestra gastronomía, que es muy rica y que parece que se nos está olvidando.

Hala, ya me he puesto reivindicativa… Uuffff. 🙂

Para unas 20 raciones

INGREDIENTES:

  • 800 ml de leche entera
  • 70 gr. de maizena
  • 160 gr. de azúcar + otro poco para rebozar una vez hechas.
  • Cáscara de limón
  • Canela en polvo y en rama
  • 2 huevos grandes
  • Aceite

PREPARACION:

En una olla o cazo grande, ponemos la leche, excepto un poco que nos dejamos para deshacer la maizena, la cáscara de limón (bien limpia), la canela en rama y el azúcar.

Lo llevamos a ebullición, a fuego lento y sin dejar de remover. Cuando empiece a hervir lo retiramos y colamos. En un cacharro aparte, con la leche que nos hemos dejado, deshacemos la maizena. Añadimos a la leche infusionada y llevamos a calentar. Ponemos a fuego lento y sin dejar de remover, para que no se nos pegue al fondo, calentamos hasta que espese.

Lo retiramos y vertemos sobre una bandeja o cacharro cuadrado o rectangular que tengamos. Lo tapamos, tocando la crema, con papel film para que no se forme costra, y lo dejamos enfriar.

Una vez esté frío, lo cortamos al tamaño que queramos. Yo prefiero pequeño, para comerlo cómodamente. Lo pasamos por maizena y huevo batido, en ese orden. Ponemos aceite a calentar, bastante, y los vamos friendo. Con cuidado, porque enseguida se doran. Lo retiramos a un papel absorbente y lo rebozamos por azúcar y canela en polvo.

INGREDIENTES:
  • Un huevo grande
  • 300 ml. de leche
  • 175 gr. de harina (normal)
  • Anisetes
  • Azúcar
  • Aceite
  • Agua de Azahar

PREPARACIÓN:

Poner en una cazuela baja bastante aceite a calentar. Lo suficiente para que el molde quede cubierto por el aceite. Los moldes lo podéis encontrar en cualquier ferretería que tengan artículos de cocina o en internet. Yo os recomiendo los de hierro de toda la vida, y no fregarlo con estropajo.
Mientras el aceite coge temperatura, en un bol ponemos la harina, el huevo, y un poco de leche. Batimos con la batidora, para que la harina no tenga grumos, y según vemos la textura, vamos añadiendo más leche. Tiene que quedar ni demasiado líquida ni espesa. Osea, líquida pero con un poco de “cuerpo”. Una vez tengamos la textura deseada, añadimos un puñadito de anisetes y un chorrito de agua de Azahar.

Una vez esté el aceite bien caliente, ponemos el molde dentro del aceite para que se caliente. El truco para que no se peguen al molde y luego no salgan, es mantener el molde caliente en todo momento. Mientras hacemos una, el molde se sumerge en el aceite al lado de la que estamos haciendo, por eso mismo hay que hacerla en una cazuela ancha.

Una vez tengamos el molde unos minutos en aceite, que ya está caliente, sumergimos el molde en la masa, pero OJO!!!, sin sumergirlo hasta el borde. Si lo sumergimos hasta el mismo borde, al meterlo en la cazuela se nos cerrará y no habrá modo de sacarla.

A lo que iba…… Sumergimos en la masa, y lo metemos en el aceite. Mantenemos el molde sin sacarlo de la masa unos segundos, y ponemos al lado para que se mantenga caliente. Si sacamos muy rápido el molde de la masa, al freírla, se nos abre demasiado la flor y queda feucha.
Una vez la tengamos hecha, se saca a una bandeja con papel de cocina, para que escurra el exceso de aceite, y se reboza en azúcar.

Repetimos todo el proceso hasta acabar con la masa.
Los anisetes y el agua de Azahar le dan un gusto muy rico. Pero es opcional.
Espero que os animéis a hacerlas y disfrutarlas. Están mejor de un día para otro.

Tengo un libro de cocina, antiquísimo, que las medidas vienen en algunas recetas en pocillos, y hace muchísimos años hacía un bizcocho muy parecido a este, que ya os lo haré otro día, y que estaba buenísimo. Este es otro, muy fácil de hacer y con muy poquitos ingredientes. Apenas he tardado en hacerlo y por lo rico que ha quedado quería enseñároslo.

 

INGREDIENTES: (cantidades para un molde de 20 cm)

  • 4 huevos
  • Harina de repostería
  • Azúcar
  • Mantequilla

PREPARACIÓN:

Poner el horno a pre calentar para que esté calentito para nuestro bizcocho.

Se pesan los huevos sin cáscara. Los míos pesaban en total 193 gr.

Lo que pesen los huevos, se pesa de harina, azúcar y mantequilla. Como mis huevos pesaban 193 gr. en total, pues es sencillo, 193 gr. de cada cosa.

Se mezclan los huevos, la mantequilla (a punto pomada) y el azúcar, con unas varillas, hasta formar una crema.

Si la mantequilla está dura de la nevera, como me pasa a mí muchas veces, pongo la que voy a necesitar en un bol pequeño y la meto en el micro unos 10 ò 20 segundos, según la cantidad de mantequilla que ponga. Y me queda perfecta en punto pomada.

Cuando tengamos la crema, añadimos la harina. Mezclamos muy bien y ponemos en el molde previamente engrasado y con un poco de harina para que no se pegue.

La receta dice que hay que espolvorear harina sobre la masa, antes de meter en el horno. Así que como soy una chica obediente, pues hala, a poner un poquito de harina.

Acto seguido lo he metido en el horno a 180ºC, hasta que se ha hecho. Unos 20 minutos en el mío. Cuando he visto que ya podía estar hecho, lo he pinchado por el centro y como salía la puntilla limpia, pues a sacarlo toca.

Lo he dejado enfriar antes de desmoldarlo. Y luego en la base de tartas y lo he cubierto de azúcar glas para que se viera más bonito que un San Luis.

Ha quedado muy esponjoso y muy rico de sabor. Tiene un gusto a mantequilla muy rico.

Hala, a disfrutarlo!!!