Se dice que de los errores se aprende y también se pueden sacar recetas nuevas, y que encima están buenas. Bueno, pues ese ha sido mi caso con esta receta.

He intentado hacer muchas veces las rosquillas, con diferentes recetas, y nada……. que no es lo mío. O duras como piedras o se deshacen, o se quedan crudas por dentro.

Pues eso me pasó ayer. La masa cruda. Les baja el fuego, nada….. tiré como unas 6 rosquillas y claro, que hacía con la masa, con el trabajo y el dinero invertido?, pues se me ocurrió meter la masa que me quedaba en el horno.

El resultado, ha sido espectacular!!!. Tanto es así que quiero compartirlo con vosotros.

Yo no se a vosotros, pero a mi los churros me gustan con un buen chocolate. Y desde luego no podía faltar en la receta de hoy.

El chocolate lo trajeron nuestros conquistadores del continente americano a España, y de ahí se extendió a toda Europa.

En el siglo XVII ya se servía en las confiterías de Madrid. En España, el chocolate se hace con agua, en vez de con leche. Se conoce como chocolate a la española. Es un chocolate mucho más líquido y ligero. La costumbre de hacerlo con leche viene de suiza.

Si se os han quedado unas manzanas en la nevera, o como a mí, compré unas que eran malísimas, una forma de aprovecharlas fácil y rápidamente, es como yo hice la mía.

Compré una plancha de hojaldre buena, cuadrada, y para darle un toque de sabor a mantequilla preparé un ghee o como comúnmente se le llama, mantequilla clarificada.

La historia más antigua conocida traza su origen a un pirata del siglo XIX, el puertorriqueño Roberto Cofresí, quien hacía repartir entre la tripulación de su nave un curioso brebaje que contenía cocopiña y ron blanco.1​ De esta mezcla surgió la receta de lo que posteriormente sería la famosa Piña Colada.  Eso dice la wikipedia .

Me he atrevido a hacer esta salsa, con el permiso de nuestro querido cocinero, Alberto Chicote, y al que admiro mucho. Os pongo en el enlace de la receta en su canal de Youtube BRAVAS ALBERTO CHICOTE

En mi receta hay una pequeña variante, y es que en vez de poner chile, yo le pongo dos cayenas. Porque además de no tener chiles, es que tampoco me gusta el picante en exceso. Para mi mis proporciones son perfectas. Tiene el punto justo de pique, que es como me gustan a mi.