Hay algo tan fácil, y tan rico como unas fresas o un fresón con nata?. Ahora estamos en temporada y hay que aprovecharla para hacer cosas con ellas. A mi me encantan maceradas con un poquito de azúcar, que suelten su propio jugo, y luego comerlas con un poco de leche, tal cual, o esas mismas fresas con leche, pero batidas y hacerme un mega batido. Deliciosas.

No es lo mismo fresas que fresón. Las fresas son otra variedad y no son fáciles de encontrar. Lo que normalmente compramos en todas partes son fresones. Pasa lo mismo con los plátanos y las bananas. No son lo mismo aunque se parecen mucho, o las cerezas y las picotas. Hay frutas casi iguales, pero que no son lo mismo. Cada una tiene su sabor.

Yo, como no vivo en zona de fresas, lo que tengo es fresón. Así que vamos con la receta, por decirle algo, porque no es una receta propiamente dicha.

INGREDIENTES:

  • Fresón
  • Nata para montar
  • Dos cucharadas de azúcar
  • Galletas

PREPARACIÓN:

Montamos nata con unas cucharadas de azúcar. A mi no me gusta que esté excesivamente dulce.

En un vasito, ponemos una galletas machacadas. Para ello, cogemos una bolsa de las de congelación, metemos las galletas, y con una maza de mortero las vamos machacando.

Ponemos una capa de galletas en el fondo del vaso. Si queréis se pueden mezclar con un poco de mantequilla derretida y hacer una cama como la de la tartas. Yo he preferido hacerlo sin mantequilla.

Ponemos una cama de nata montada, y vamos formando capas de fresas cortadas en trocitos y nata, terminando con las fresas.

Al llevarlo a boca, tenemos el crujiente de las galletas, la acidez de los fresones y el poquito dulce de la nata, además de varias texturas.

De esta forma ya no es el típico fresón con nata en un cuenco. Si queréis añadir un extra de dulce, se puede preparar un coulis de fresas y ponerlo encima de la nata entre capa y capa y luego regar la última capa.

HALA A DISFRUTAR!!!

Este bizcocho me lo enseñó a hacer una amiga que tengo valenciana. Es muy fácil de hacer y está buenísimo. Sale un bizcocho súper esponjoso y con un sabor a naranja increíble.

INGREDIENTES:

  • 250 gr. de azúcar
  • 1 naranja grande
  • 3 huevos
  • 125 gr. de aceite de girasol
  • 1 yogur natural
  • 250 gr. de harina de todo uso
  • 1 sobre de levadura para repostería

PREPARACIÓN:

Lo primero, como siempre digo, poner el horno a precalentar a 180 º C.

Lavamos la naranja muy bien, con un cepillito, pues la vamos a usar entera. Cortamos los culos, y el resto de la naranja, la echamos troceada en la batidora.

Trituramos bien la naranja.

Añadimos los huevos y el azúcar. Mezclamos con la misma batidora.

Añadimos el aceite y el yogur. Lo mismo, mezclamos con la misma batidora.

En un bol pesamos la harina y añadimos el sobre de levadura, lo mezclamos y lo añadimos al resto en la batidora. Mezclamos junto con el resto en la misma batidora.

Engrasamos un molde para cakes con mantequilla y harina.

Echamos la mezcla, damos unos golpecitos contra la mesa, y lo alisamos por arriba para que salga igual por todas partes.

Horneamos a 180 ºC. durante 30 minutos. Como mi horno no es muy bueno, y ya tiene sus añitos, lo que hice fue pincharlo a los 30 minutos. Como salía el cuchillo un poco manchado, pero ya estaba muy dorado por arriba, lo que hice fue ponerle un trozo de papel de aluminio por encima, cubriéndolo bien, y dejarlo más tiempo. Lo fui vigilando de poco en poco hasta que estuvo hecho. El mío en mi horno, al final tardo unos 45 minutos. Como siempre digo, cada horno es un mundo y los tiempos son muy relativos.

Vigilar el vuestro a partir de los 25/30 minutos e ir mirando hasta que esté hecho.

El olor en la casa era increíble.

Antes de desmoldar dejarlo enfriar.

HALA A DISFRUTAR!!!

No sé vosotros, pero a nosotros nos cuesta encontrar pan en la situación que estamos pasando ahora. Encontramos pan de molde y poco más. Así que me planteé hacer yo el pan.

No hace falta complicarse en la cocina más de lo necesario, para hacer algo rico.

Se pueden cocer las judías o comprar una buen conserva y un buen tomate frito, y el resultado es igual de bueno que si cuezo las judías, y hago yo el tomate.

Hoy en día tenemos a nuestro alcance productos tan buenos, como si fueran hechos por nosotros.

A mi si hay algo que no me gusta el perder el tiempo innecesariamente.

INGREDIENTES:

  • Un frasco de judías en conserva
  • Dos dientes de ajo
  • Tomate frito
  • Sal
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

En una sartén ponemos el ajo cortadito en trozos, y lo doramos un poco. Añadimos el tomate (la cantidad que queramos), si te gusta con mucho tomate, le pones un poco más y si te gusta con poco, pues un poco menos.

Dejamos rehogar el tomate con el ajo, sin dejar de remover durante unos minutos, para que coja bien el gustito del ajo.

Añadimos las judías escurridas, añadimos la sal y las removemos bien con el tomate y ajo. Bajamos al mínimo y tapamos para que cojan bien todo el sabor.

Servimos calientes.

HALA A DISFRUTAR!!!

 

Todavía me acuerdo cuando mi madre traía bacalao seco en salazón, y mi padre y yo lo “robabamos” de la despensa y nos lo comíamos tal cual, quitándole un poco la sal y la piel. Nos encantaba.

El amor por los salazones me lo inculcó mi padre, que le encantaban. Son recuerdos muy bonitos de mi infancia.

Estamos en temporada de bacalao, y además es uno de mis pescados favoritos. Me gusta de cualquier forma, pero bien hecho, que no esté seco y “estropajoso”.

Esta es la receta que hacía mi madre. Espero que os guste tanto como a mí.

Al cocinarlo en inducción, no he podido hacerlo en cazuela de barro, pero si he querido presentarlo en una cazuelita, aunque no sea de barro, ya que no tengo ninguna.

Lo suyo, si podéis, es hacerlo en una cazuela de barro.

No es una receta fácil, por el punto del bacalao, que no es fácil de cocinar. Pero si lo conseguís es una receta exquisita.

INGREDIENTES:

  • Lomos de bacalao fresco
  • 3 dientes de ajo
  • Tomate frito
  • Pimientos del piquillo
  • Harina
  • Aceite de oliva
  • Sal

PREPARACIÓN:

Salamos un poco el bacalao, y lo pasamos por harina, sin exceso, solo un poquito. En una sartén o cazuela ponemos un poco de aceite y lo doramos un poquito, no demasiado, para que no nos quede seco luego. Lo que sería sellarlo.

Lo retiramos a un plato, retiramos un poco de aceite, y ese poquito de aceite que hemos dejado, ponemos los ajos cortados en láminas un poco gorditas, y los pimientos. Para que cojan el gustito que ha dejado el bacalao en el aceite.

Cuando estén casi dorados, añadimos el tomate, lo rehogamos con todo, para que también coja el gustito de todo, y añadimos el bacalao. Lo bajamos al mínimo, tapamos y dejamos unos minutos, que termine de hacerse, pero vigilando que no se nos haga demasiado, para que no quede el bacalo seco y “estropajoso”.

Como todo en esta vida, la experiencia es un grado, y se aprende “haciendo”.

Espero que os salga bien y os guste tanto como a mí.

HALA A DISFRUTAR!!!