Esta es una de las muchas recetas que hacía mi madre y que en su memoria estoy publicando, para que no se queden en el olvido.

Mi madre era una gran cocinera y esta es una de sus recetas que le salía de rechupete.

Como en mi caso es para dos personas he comprado jamoncitos de pollo, pero si sois más se puede comprar un pollo entero troceado.

INGREDIENTES:

  • Jamoncitos de pollo
  • Harina
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Azafrán
  • Almendras
  • 1 huevo
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 pastilla de caldo de pollo

PREPARACIÓN:

Poner en una cacerola un poco de aceite a calentar para dorar el pollo. Pasarlo por harina y dorarlo.
Retiramos.

Colamos el aceite y volvemos a ponerlo en otra cacerola, porque de la harina deja pintitas negras, que quedan muy feas y estropean el plato.

Cortamos una cebolla en trocitos pequeños y la pochamos con una pizca de sal, añadimos los ajos en láminas y terminamos de pochar.

En un mortero picamos un puñado de almendras y un poco de azafrán. Lo picamos pero  no demasiado, que queden trocitos.

Cuando la cebolla esté bien pochadita, añadimos el pollo y la picada de almendras.
Añadimos el vaso de vino y la pastilla de caldo de pollo.

Dejamos un poco que se evapore el alcohol y terminamos de cubrir con agua. Añadimos una pizca de sal.

Bajamos al mínimo y lo dejamos cocer a fuego muy lento durante una hora y media. Tiene que cocer muy despacito.

A media cocción probamos de sal y rectificamos.

Tiene que reducir bastante el caldo y quedar una salsa trabadita, con cuerpo.

Cuando esté hecho y apunto de servir, rallamos la yema del huevo y picamos la clara.

Se puede servir con patatas en cuadraditos o puré de patatas.

Que lo disfrutéis.

Hacía mucho que no hacía esta receta, y el otro día que estuve pintando, la hice el día anterior para comerla luego.

Estaba tan buena que mi marido me ha pedido que se la vuelva a hacer y quiero compartirla con vosotros.

INGREDIENTES (para dos personas):

  • 1/2 kg. de magro de cerdo
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 zanahorias grandes
  • 3 puñado de guisantes
  • Vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Tomate frito casero
  • Sal

PREPARACIÓN:

En una cazuela ponemos dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente añadimos la cebolla cortada en trocitos pequeñitos.

La rehogamos un poquito. Añadimos una cucharada de tomate frito casero, damos un par de vueltas y añadimos la zanahoria cortada en rodajitas no muy gordas y los guisantes. Añadimos un poco de sal. Rehogamos todo muy bien.

Añadimos la carne y la hacemos lo justo para que se selle. Cuando esté bien sellada, añadimos un vaso pequeño de vino blanco, y lo dejamos que se vaya el alcohol.

Cuando ya no huela a alcohol, añadimos un par de cucharadas agua y lo ponemos al mínimo tapado. En la inducción lo he puesto en el 2. Tiene que cocer muy muy despacio durante aproximadamente una hora.

De vez en cuando miramos que todo vaya bien, le damos un par de vueltas a todo, y probamos de sal. Rectificamos si fuera necesario.

Cuando la vayas a comer la puedes acompañar, si quieres, con unas patatas fritas cortadas en cuadraditos, un arroz blanco….

Que aproveche!!

No voy a entrar en disquisiciones filosóficas de que si la paella es el recipiente……bla, bla.

Sea correcto o no, según los puristas, a este plato se le llama paella.

Así que vamos con la receta de como hago yo la paella.

INGREDIENTES (para dos personas):

  • 2 tazas (de las de café) de arroz
  • Caldo de pescado o marisco
  • 1/2 pimiento verde pequeño
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de las de moca de colorante
  • 1 cucharadita de las de moca de pimentón dulce
  • Unas hebras de azafrán
  • Sal
  • Dos cucharadas de aceite
  • Calamares
  • Gambas
  • Cigalas
  • Almejas
  • Mejillones
  • Gambones

PREPARACIÓN:

En un sartén grande o paellera (lo mismo da que tenga un asa o dos), ponemos el aceite junto con el pimiento, el tomate y ajo bien picaditos.

Rehogamos todo bien. No le pongas jamás de los jamases cebolla a un arroz, pues hace que se reblandezca y quede como pasado.

Cuando esté el sofrito bien rehogadito, añadimos el marisco y lo rehogamos con el sofrito.

Damos un par de vueltas a todo esto para que coja el gustito del sofrito y añadimos el arroz.

Una taza por persona y tres de caldo por cada taza de arroz. Osea, en este caso, dos de arroz y 6 de caldo.

El caldo lo he hecho con las cabezas y cáscaras de las cigalas, gambas y gambones, dejando hervir todo durante un rato y luego lo he colado.

En este punto es cuando ponemos la sal, no antes. Rehogamos el arroz con el resto y añadimos el caldo y unas hebra de azafrán.

Ponemos al máximo hasta que el arroz empiece a “asomar”. Si os fijáis se aprecia en la foto.

En este punto se baja a fuego medio y se deja 10 minutos.

Pasado ese tiempo el agua se ha consumido y el arroz está prácticamente hecho.

Tapamos y dejamos reposar 15 minutos, para que con el mismo vapor se termine de hacer.

Y servimos……

El arroz está en su punto exacto.

A disfrutar!!

El arroz de la huerta está muy bueno. Yo la primera que lo comí fue en casa de mi hermana y nos encantó.
Sobre todo a mi marido, que no hay forma de que coma verduras. Esta es una forma de que las coma, al igual que si tenéis niños y les pasa lo mismo.
Es realmente fácil y se hace como una paella pero con verduras solamente.

INGREDIENTES (para 3 personas):

  • Un pimiento alargado rojo
  • Un pimiento alargado verde
  • 4 cucharadas soperas de tomate frito casero
  • 1/4 de cebolla
  • 8 puntas de esparrago verde
  • 8 mitades de alcachofas cocidas
  • 2 puñados de guisantes
  • 3 cucharadas de aceite
  • Sal
  • Azafrán
  • 3 tazas de las de café de arroz
  • Caldo de verduras

PREPARACIÓN:

En una paellaera o sartén, ponemos a calentar el aceite. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla y pochamos un poquito. Añadimos el tomate, los pimientos cortaditos en trozos pequeños y el resto de verduras.

Pochamos todo y añadimos el arroz. Una tacita de arroz por persona. Añadimos un poco de sal y rehogamos el arroz con el resto.

Añadimos el caldo, tres tacitas de caldo por cada tacita de arroz, y el azafrán.
Ponemos a hervir y lo hacemos igual que la paella. Ya la expliqué en otra entrada .
Cuando esté medio hecho, probamos de sal y añadimos si es necesario.

Dejamos terminar de hacer y a disfrutar de arroz rico rico y sano.

Os aseguro que no se dejan ni las migas.

Es una receta tan sencilla, tanto que me da vergüenza publicarlas. Pero ha habido gente que me ha animado a hacerlo porque no saben como prepararlo. Así que me he animado a hacerlo para todos los que no sabéis hacer tanto una pierna asada como se hace en Segovia o en muchos asadores aunque no sean segovianos.

INGREDIENTES (para dos personas):

  • Una pierna de cordero recental o dos de cordero lechal
  • 400 ml de agua
  • Sal
  • Patatas medianas

PREPARACIÓN:

Ponemos a calentar en horno a 200ºC y mientras tanto, lavamos las patatas con un cepillo y con agua, si las vamos a poner con piel. Si no, se pelan y chimpún. A mi como me gustan con piel las lavo muy muy bien con un cepillo.
En una fuente para horno se ponen las patatas, los 400 ml de agua, la pierna y un poquito de sal por encima de la pierna. Se hornea a 190ºC durante 2 horas y media, aproximadamente. De vez en cuando, lo que yo hago, es rociar la pierna e inyectarle la salsita dentro de la carne con el inyector para salsas que tengo. Así se le va metiendo su propio jugo que va soltando y queda más jugosa.
Los inyectores no son caros y por menos de 30 € os podéis comprar uno. Los venden en tiendas especializadas de cosas de cocina. El mío es de acero inoxidable. Yo lo uso mucho con todo tipo de asados.

Tiene una boquilla para solo rociar y otra que una aguja, que es la que uso para rociar e inyectar. Os recomiendo que tengáis uno. Merece la pena la inversión.

Que lo disfrutéis!!!! 🙂